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Le propongo al lector que se imagine un partido de fútbol
entre dos contendientes desiguales. Por un lado el Real
Madrid con su presupuesto multimillonario, sus estrellas
fichadas a base de talonario y sus copas de Europa. Por
otro, un club humilde de la España profunda, el imaginario
Villa-Abajo de los Cabezudos C.F., equipo que juega en la
regional con una risa de presupuesto, una plantilla de
aficionados y un patatal de campo. Empieza el partido y el Madrid es el dominador aplastante,
triangula, regatea, y va ganando por 20 goles a 0. Normal.
De repente el punta del Villa-Abajo remata de cabeza en un
despiste de la zaga blanca y mete un gol. 20 a 1. Ahora
imagínese a todos los miembros del Madrid, entrenador
incluído, en torno al árbitro, acosándolo frenéticos para
que anule ese tanto. “¡Es fuera de juego!” –alegan-.
Protestan como si les fuera la victoria en ello.
¿Qué dirían del Madrid si hiciera eso? ¿Qué dirían los
comentaristas, el público, la gente en la calle? Que cara
más dura tienen, no aceptan ni que les metan el gol del
honor, a ver si tienen miedo de que remonte el Villa-Abajo,
es una vergüenza, que panda de abusones y de cobardicas, así
así así gana el Madrid, etc. ¿A qué dirían eso? ¿A qué sí?
Hay que tener la cara muy dura o ser muy gallina para
temerle a un rival que puede hacer tan poco.
Por su parte, el español es una lengua que se habla en 25
estados soberanos en el planeta, que cuenta con más de 400
millones de hablantes y una potencia literaria y editorial
realmente espectaculares. El valenciano en cambio es una
lengua minoritaria, sólo la hablan 2 millones de personas y
fuera de Valencia tan sólo sobrevive en la murciana comarca
del Carche. Como en el fútbol, se presenta una contienda
desigual tambien aquí.
El español domina de forma aplastante. ¿Cuantos periódicos
hay en español? Muchos. ¿Y en valenciano? Cero. ¿Y revistas?
En español muchísimas, en valenciano alguna hay. ¿Y radios?
En español todas las que quieras, en valenciano sólo
emisoras locales. ¿Y páginas-web? El desfase entre ambos
idiomas es gigantesco. ¿Y editoriales? ¿Y libros publicados
en un idioma y en el otro? El español vence al valenciano
por veinte a cero.
¿Y qué ocurre cuando el valenciano puede dominar en una
faceta –la única- como es la educación? Pues dicen que se
discrimina al castellano, (que digo se discrimina ¡se
persigue, se masacra!), que esto es una vergüenza, que no se
respetan los derechos de los hispanoparlantes... No basta
con que el español domine aplastantemente en todas las
facetas no, es que no consienten ni tan sólo que el
valenciano meta el gol del honor. Ni siquiera ese.
El español es omnipresente. Se aprende solo porque está en
todos lados. Si un niño cursa el cole en valenciano (o
gallego, vasco, catalán o balear) cuando sea mayor hablará
el valenciano y el español. Por contra, si hace los estudios
en español cuando sea mayor no sabrá hablar el valenciano.
Por eso es vital que el valenciano predomine en las aulas en
detrimento del español, sólo así puede garantizar la
supervivencia del uno frente al otro.
Dicen que el español lo hablan 400 millones de personas...
400 millones de cobardes deben ser si les asusta que una
lengua de 2 millones les gane la partida en un campo cuando
el español le vence en todos los demás. ¡Que verguenza
señores, para la lengua española y para quienes la hablan!
Quienes protestan por la educación en Valenciano son unos
gallinas que pretenden que el Valenciano se extinga. Dan
asco de lo cobardes que son.
NOTA: Cuando hablo de Valenciano me refiero a una educación
en auténtico Valenciano (Normas de El Puig) y no al
“valenciano” subnormalizado que no es sino catañol, una
mezcla cutre de catalán y español sin nada de valenciano.
Abogo por una educación en verdadera Lengua Valenciana
(actualmente, un idioma fuera de las aulas) como lengua
predominante y no en castellano o en catañol como por
desgracia ocurre a día de hoy. |