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El actual presidente de la Generalidad, Francisco Camps, fue el
responsable de que el Pacto de Reus se cumpliera hasta llegar al
dictamen de la Academia Valenciana de la Lengua, de 9 de
febrero, ya aquí citado, por el que unificaba, incluso, el
cambio de la denominación por la fórmula sincrética de
'catalán'. "Per esta raó l'AVL considera necessari que els governs
autonòmics implicats -valencià i català- adopten les mesures
pertinents (habilitació de fórmules sincrètiques o similars, per
exemple) a fi que, especialment fora d'eixe àmbit lingüístic,
s'harmonitze la dualitat onomàstica del nostre idioma amb la
projecció d'este com a una entitat cohesionada i no
fragmentada". Poco antes de conocerse el dictamen las agencias de prensa Efe y
Europa Press recogían unas declaraciones de Camps en las que,
entre otras cosas, decía estar "convencido de que el dictamen
sobre la lengua que apruebe hoy la Acadèmia Valenciana de la
Llengua (AVL), no estará "nada alejado de lo que son
estrictamente los términos legales, tradicionales y de
sentimiento de los valencianos...". O era una vacuna para lo que iba a venir, o era desconocimiento
de la realidad o era una nueva mentira en todo este proceso. Cuando se dio a conocer el dictamen el portavoz del Gobierno
valenciano, González Pons manifestó que "el Consell está
plenamente satisfecho por el consenso alcanzado en la AVL.
Valoramos muy positivamente el acuerdo alcanzado y reconocemos
el trabajo de los académicos que han actuado con la
responsabilidad que exige el cargo". Siempre se ha dicho que Esteban Gonzalez Pons, portavoz del
Gobierno valenciano, había sido uno de los autores intelectuales
del dictamen de la AVL, aparte de haber sido el negociador con
Cataluña y con la AVL del contenido final del propio dictamen. Comenzó a conocerse la trastienda del 'Pacto de Barcelona' y del
'Pacto de Benidorm'. El diario Levante (13 febrero de 2005) informaba en estos
términos: "Gonzalez Pons se reúne con Maragall (PSC), Rigol
(CiU) y Bargalló (Esquerra Republicana de Catalunya) para
acercar posiciones en torno a la AVL. El portavoz del Ejecutivo,
Esteban González Pons, aprovecha el paréntesis navideño para
iniciar contactos con representantes de la Acadèmia. El
conseller comunica que en breve se reunirá con delegados del
Gobierno catalán". Precisamente, en el domicilio de Rigol en Barcelona se celebra
la mañana del sábado 8 de enero la reunión, a la que acuden Pons
y el secretario general de Presidencia de Cataluña, Ernest
Maragall (hermano de Pasqual Maragall. Rigol, cuando el día 14
(viernes) viaja a Valencia para comer con Pons y el académico
Rafael Alemany, ya trae la idea de cambiar el nombre mixto por
una invitación a los gobiernos implicados a ponerse de acuerdo.
Se propone entonces visitar al jefe del Consell, Francisco Camps,
en el Palau de la Generalitat. El encuentro es tenso. El
ambiente mejora al final y Camps propone a su portavoz que se
reúna con Figueres, Palomero y el propio Alemany. Así sucede la
noche del martes 18 de enero en la planta 19 del hotel Madeira
Centro de Benidorm. Alemany acude con un texto pergeñado según
los comentarios con Rigol y del conseller Pons unos días antes.
Se alcanza un principio de acuerdo, bautizado después como el
'dictamen de Benidorm'. Levante (8 de marzo) abundaba en que: "Camps celebró una
entrevista 'privada' con Pujol en plena crisis de la Academia.
La reunión que se celebró el pasado 12 de enero no se desveló
hasta ayer -7 de marzo-. Gonzalez Pons afirmó que la entrevista
no es que fuese "secreta" sino que fue "privada". Joan Ignasi
Pla reprochó a Camps esta actitud y se preguntó por qué el
presidente valenciano tiene que reunirse a escondidas con los
catalanes". Las Provincias añadía que "la reunión secreta se
produjo poco antes de que estallará en 2004 la última polémica
sobre la Academia Valenciana de la Lengua". Camps era perfectamente consciente de lo que hacía para
contentar a Convergència i Unió, sin que su partido perdiera su
aparente supuesta valencianía, lo que en algunos sectores
políticos se entiende como una estafa política no exenta de
responsabilidad por haber cedido al catalanismo él y su partido
la AVL y la Lengua Valenciana.
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