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No crean que tengo fijación obsesiva por los Borgia. Me sucede a
veces, por no decir casi siempre, que como el mundo es un
pañuelo, un tema lleva a otro del mismo signo o de signo
contrario, debido a lo que mi maestro, Don José Corts Grau,
explicaba como 'motoricidad de las imágenes?. Dos médicos
tuvieron estrecha relación con Italia, los hermanos Torrella,
Gaspar (eclesiástico, matemático, teólogo, humanista) y Jerónimo
(astrónomo, astrólogo, humanista). Ambos doctorados en Medicina
en la Universidad de Siena. Gaspar, el más joven, ordenado sacerdote en 1487, cuando Rodrigo
de Borja fue elegido Papa con el nombre de Alejandro VI, le
acompañó a Roma como familiar y médico suyo, siendo promovido a
la dignidad episcopal; fallecido el Papa, siguió como médico de
cámara y prelado doméstico de Julio II, estando presente en el V
Concilio de Letrán. Todo el tiempo que le dejaba libre su
obligación eclesiástica lo dedicaba al estudio de la medicina,
lo que explica que entre 1497 y 1507, escribiera cinco libros de
medicina y uno de astrología. Superando los primeros descriptores de la sífilis (por entonces
la más importante de las 'nuevas enfermedades'), el alemán
Grümpeck y el italiano Leoniceno, Gabriel Torrella escribió en
1497, en latín, un tratado con historias clínicas contra la
pudendagra o morbo gálico, sin duda el más valioso y original,
más directo y menos académico, según el historiador de la
medicina Sudhoff, porque explicaba la naturaleza de la
enfermedad de acuerdo con los esquemas de Avicena, pero
describía sus síntomas según observaciones propias, que
ejemplificaba con un apéndice de cinco historias clínicas, la
primera de las cuales se dice corresponder a la sífilis padecida
por César Borgia a quien está dedicado el libro. Naturalmente,
por secreto profesional, no aparece el nombre de César (
'Nicolás el joven, un valenciano muy amigo mío de veinticuatro
años de edad... tuvo relación el año pasado con una mujer que
padecía pudendagra, por lo cual el mismo día fue infectado por
la enfermedad...', explica). Trata de la especie de úlcera 'cum
sorditie et virulentia', su base indurada y su adenopatía
satélite y de sus dolores intensos exacerbados durante la noche,
así como de su erupción cutánea. El tratamiento estaba basado en
medidas dietéticas y evacuantes, con dosis limitadas de unciones
mercuriales (y por supuesto, a nivel sanitario, con vigilancia
médica legisladada y preventiva de la prostitución). Otras obras
suyas incidieron sobre el mismo tema (incluso en forma dialogada
'Vulgus-Medicus') sobre la peste; y sobre dietética (dedicado a
Julio II). Su hermano mayor, Jerónimo, médico de Fernando el Católico y de
Juana de Navarra, fue uno de los primeros catedráticos de
Medicina de la Universidad de Valencia (examinador en 1502, y 'cadira
per als principis' de 1505 a 1508). En Bolonia se relacionó con
Manfredi (primer editor de la Geografía de Ptolomeo) y en Roma
con el astrólogo valenciano Bertomeu Gerp. Escribió numerosas
obras, casi todas manuscritas: comentarios de Avicena y Galeno;
cuestiones acerca de las mareas y potencias motoras de los
cielos. En 1497 imprimió 'Opus praeclarum de imaginibus
astrologicis', que trataba de los 'sellos' con signos
astrológicos utlizados para prevenir enfermedades, más
imaginativos que efectivos en efectos terapéuticos.
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