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Se celebró en el mes de junio la reunión del Consejo
Escolar de Estado para tratar el borrador del
Bachillerato que propone la LOE. ¿A qué les recuerda?
Exacto, en vísperas vacacionales. Los políticos, ni en
democracia, cambian el modo ni el tempo. La reunión fue breve y los cambios escasos al no
producirse prácticamente debate. Se aprobaron enmiendas
como la recuperación de la calificación cero, pero no
suscitó ninguna controversia aspectos tan polémicos como
el sistema de promoción o las asignaturas de Filosofía y
Ciudadanía, y Educación para la Convivencia.
En el proyecto se destaca la importancia que se pretende
otorgar a las administraciones educativas y a los
centros docentes en el desarrollo del currículo. Sin
embargo, el Ministerio de Educación ha obviado
conscientemente la opinión de los docentes. Esta actitud
está en consonancia con la máxima del despotismo
ilustrado: “Todo para el pueblo pero sin el pueblo”.
Los mismos políticos gobernantes que presumen de ofrecer
participación a los sectores implicados no consultan a
los que verdaderamente tienen que llevar a cabo el
desarrollo de la reforma. Ni un solo claustro
monográfico se ha celebrado para que los profesores
debatan la propuesta.
El polémico tema del sistema de promoción en
Bachillerato que supone que el alumno que supere un 55%
de las materias de primer curso no repetirá y
complementará la matrícula con asignaturas de segundo
curso lo aprobó el Consejo sin modificación alguna.
Tampoco se presentaron enmiendas a la introducción de
nuevas asignaturas comunes: es el caso de las materias
de Ciencias para el Mundo Contemporáneo, Filosofía y
Ciudadanía y la discutida de Educación para la
Ciudadanía, disciplina esta última que quiere inculcar
en los alumnos un “relativismo moral”, en palabras de la
vicepresidenta del Gobierno.
En cuanto al currículo del Bachillerato propone que las
autonomías establezcan las enseñanzas mínimas que
requerirán el 65% de los horarios escolares o del 55% en
aquellas Comunidades Autonómicas con lengua propia. El
currículo será completado y desarrollado por los centros
docentes, según los planteamientos de la LOE.
El Bachillerato se dividirá en tres modalidades:
Humanidades y Ciencias Sociales, Ciencias y Tecnologías,
y Artes.
Recordamos que la actual ministra de la Vivienda, Carmen
Chacón, cuando era responsable, en la oposición, del
área de Educación se oponía a los itinerarios a partir
de los de 15 años. Nada importaba que en más de la mitad
de los países de la Unión Europea la separación de los
alumnos, en diversas vías, se produjera preferentemente
a esa edad, tildando el proyecto de “segregacionista”.
En 2004 ganaron las elecciones los socialistas. El
Gobierno de Zapatero paralizó la LOCE en el segundo
Consejo de Ministros de la legislatura, teniendo que
seguir aplicándose la Logse, ley que había sido aprobada
en los Gobiernos de Felipe González, y que el PP, por
cierto, no se atrevió a modificar, a pesar de no votarla
a favor en el Parlamento español. El sistema Logse ha
estado en vigor hasta que fue aprobada la LOE, en el
mismo día que era cesada la ministra socialista
Sansegundo.
Desde el año 2002 la tasa de abandono educativo en
España es de las más altas de los países de la UE. Ha
trascurrido un lustro desde la citada fecha y no han
mejorado los resultados.
Nuestro bajo rendimiento sólo es superado por países
como Portugal y Chipre, a pesar del incremento de
inversiones destinadas a medios humanos e
infraestructuras.
Finalmente deseamos relatar una simple anécdota. Cuando
el Gobierno del PP aprobó la LOCE y programó el
currículo de la asignatura de Cultura, Sociedad y
Religiones, cuatros catedráticos doctores, dos en
Historia y dos en Filosofía, nos pusimos a elaborar su
contenido. El libro estaba prácticamente finalizado,
después de dedicar un curso escolar a reuniones,
redacción y revisiones. La derogación de la LOCE supuso
la desaparición de esa materia.
¿Se atreverá el PP si gana las próximas elecciones
generales a derogar lo que tanto critica desde la
oposición?, o ¿por qué consiente que algunos libros de
texto aprobados por la Generalitat sigan recogiendo
afirmaciones contrarias al espíritu y letra del Estatuto
de Autonomía o propugnan la subyugación de la Comunidad
Valenciana? del fundador del Reino cristiano de
Valencia. |