|
Está en la calle el fuerte e intenso rumor de que parte del
Banco de Valencia se va a vender y puede caer en manos no
valencianas. Ya dijimos en estas páginas no hace mucho que uno de los
posibles optantes a la compra era el Banco de Sabadell. Según la especie que circula, puede que sean varios grupos ya
los que estarían interesados en adquirir el 38% de las acciones
de dicha entidad y que son propiedad de Bancaja, pero en ninguna
de las informaciones se habla de que entre los pretendientes
haya valencianos. Este paquete de acciones lo compró hace años Bancaja con motivo
de una crisis del Banco de Valencia, con la finalidad de
fortalecerlo y consolidarlo. Le inyectó no sólo dinero, también
valencianía. Bancaja debe vender las acciones por consejo del Banco de
España, que ha instruido a las entidades de ahorro en el sentido
de que deben vender sus participaciones en entidades bancarias,
así como dejar sus cargos en ellas. Esto aún no ha ocurrido en el caso de Bancaja, a pesar de que
mucho antes de la sugerencia del Banco de España, Bancaja ya
había decidido lo mismo. La operación, al decir de los expertos, puede hacerse
desprendiéndose de ellas poco a poco; negociando en bloque con
un comprador, muy en secreto -para que no afecte a negociación y
cambio- y cuando las partes compradora y vendedora lleguen al
acuerdo de firmar la operación; o yendo a la oferta pública
pasando por la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Bancaja lo lógico en términos crematísticos es que lo haga a la
oferta más rentable, sea quien sea, y es aquí donde cabe hacer
el análisis y la reflexión, cuando hay que introducir la clave
valenciana y cabe llamar al patriotismo valenciano, por un lado
para que el capital valenciano ejerza de valenciano y por otro
para que se venda a valencianos, al menos al mismo precio que al
foráneo. Sea lo que sea lo pensado o lo que esté ocurriendo -oferta
pública, negociación privada u OPA- Bancaja está obligada, de
acuerdo con sus principios fundacionales, a ejercer de
valenciana, a velar por los intereses valencianos, a impulsar el
progreso y la economía valenciana, y por patriotismo cuando
venda sus acciones en Banco de Valencia tiene que hacerlo a
accionariado valenciano, para que no escape del control y de la
influencia valenciana esta histórica entidad bancaria.
|