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Hace años que desde las instancias políticas
centrales se viene acometiendo un minucioso plan de
reestructuración de las Fuerzas Armadas, que en lo que concierne
a Valencia parece que vamos a menos. La
histórica Capitanía General Militar de Valencia ha sido ya
reducida prácticamente a la nada por parte de los políticos de
los sucesivos gobiernos, que no han hecho otra cosa que marear
la perdiz, quitar y poner, cambiar nomenclaturas, trasladar y
descafeinar. Militarmente, Valencia ya no
pinta casi nada. El Cuartel General de la Fuerza de Maniobra que
teníamos, me dicen, se lo han llevado a Sevilla. Parece que se
está más preocupados por los posibles solares y bellos edificios
castrenses, cuando los desalojen. En tiempos
de paz, la utilidad del Ejército ha quedado demostrada en
acciones al servicio de la sociedad, acaecidas catástrofes
nacionales, y en los casos de graves conflicto internacional.
Por muy pacifista que se quiera ser, no hay que perder de vista
la historia universal que nos señala lo calamidad que han sido
todas las generaciones en cada país. El siglo XX, por citar un
ejemplo cercano, fue un siglo de escándalo.
Por muy antimilitarista que alguien pretenda ser, debe admitir
que es necesario tener una fuerza de intervención rápida
organizada, dispuesta para los casos de extrema necesidad o
riesgo para la colectividad. A veces da la
impresión de que más que reestructuración hay un intento de ir
desmantelando las Fuerzas Armadas y en esta política, a Valencia
le está tocando la peor suerte. De la
histórica y gloriosa Capitanía General Militar de Valencia que,
entre otras cosas, no salvó y restauró el antiguo Convento de
Santo Domingo, meritoria obra cultural castrense ya
prácticamente no queda nada. Pensaba en estos
asuntos, a raíz de celebrarse ayer la Pascua Militar,
establecida por Carlos III para perpetuar la recuperación de la
Isla de Menorca por parte del Ejército, trozo de España que nos
tuvieron ocupada y expropiada los ingleses unos cuantos años.
Entonces nos enorgullecíamos de este tipo de gestas, ahora ni se
molesta este Gobierno en reclamar la Menorca que nos queda
pendiente, Gibraltar, que sigue robada a España por los
británicos. Con estas políticas, no les
extrañe que más que reestructurar, el Gobierno lo que esté
haciendo es desmantelar los Ejércitos. Observen. |