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Hay virus informáticos, y también --en la
patología del régimen-- sida cultural. En 1988, sin ir más
lejos, la Academia de los Nocturnos fue inoculada por Evangelina
Rodriguez con virus procedentes de la institución Alfons el
Megnánim de la Diputación del PSOE, contaminada a su vez del
sida catalanero y, para mayor inri, sufragada con dinero del
contribuyente valenciano.
En concreto, Evangelina y Canet y Sirera
depositaron -camuflados entre conceptos y anotaciones-
anticuerpos para hacer creer que los miembros de la valenciana
Academia de los Nocturnos -activa de 1591 a 1594- usaron el
catalán como lengua vehicular y literaria. Así, afirman que: "EI
fundador de la Academia de los Nocturnos es autor de una
autobiografía escrita en catalán" (Rodríguez, E.: "Actas de la
Academia de los Nocturnos". Valencia 1988, p. 18). Aviesamente,
como es habitual, propagan que: "Jaime Orts, concurrente a Ia
Academia de los Nocturnos, escribió poesías en catalán (...)
participó en las justas poéticas en honor de Sant Vicent Ferrer"
(p. 26).
Pues ojo al dato, Evangelina: los miembros de
la Academia de los Nocturnos defendían la lengua valenciana y no
hubieran tolerado que ningún figurón los transformara en
renegados del Reino de Valencia. Y podemos comprobarlo con la
fuente citada por ella, concretamente con los escritos del
certamen poético del año 1600 en honor de Sant Vicent Ferrer.
Comenzaremos con la opinión del doctor y
canónigo Francisco Tárrega, dada la categoría del personaje.
Según Evangelina: "su prestigio literario fue muy grande,
convirtiéndose en el árbitro fundador de la Academia de los
Nocturnos" (p. 28). Era el alma mater de los académicos, pero lo
que opinaba Tárrega sobre la lengua no coincide con lo apuntado
por la sandunguera Evangelina. Por ejemplo, cuando enaltece a
Sant Vicent Ferrer lo hace por usar el santo la lengua propia,
no la catalana: "Gran blasón de la Lengua Valenciana/ que en un
tiempo todo el mundo la entendía/ lo mismo en nuestros tiempos
sucediera/ si cada valenciano un Ferrer fuera" (Tárrega, F.:
"Relación de las fiestas a San Vicente". Valencia 1600, p. 299).
Respecto a Jaime Orts -miembro de la Academia
emporcado de catalanismo por Evangelina-aparte de la simpática
lucha con poesías en valenciano con su amigo Melchior Orta,
dedicaron otras a San Vicente ("Guardia molt be os dir /
qualsevol ab veritat/ puix de orta, regne y ciutat/ sou lo patró
y guardiá"); y -aunque Evangelina no lo tiene en cuenta
aclaraban cuál era su lengua al especificar que eran "sonetos en
castellano y valenciano" (p. 223).
La casi totalidad de poetas que vivían en
Valencia en 1600 participó en el certamen, y siempre se refieren
a la lengua valenciana, como en el soneto de Esteban Burgués (p.
253). La catalana era considerada inferior y extranjera, como es
lógico. Los testimonios sobre el uso y denominación de la lengua
son apabullantes. EI oriolano Francisco Martínez, participante
en el certamen, anotaba años más tarde que en la capilla de
Santa Ana de la catedral de Orihuela se pusieron "versos en
Lengua Valenciana" (Martínez, F.: "Exequias". Orihuela, 1612,
fol. 135) .
En los escritos catalanes --aparte de las
diferencias sintácticas - no encontraríamos el léxico valenciano
usado por los intelectuales y los escribanos de la Generalidad
en el Barroco: milacre, hui, fortalea, medida, franquea, chiquet,
ubert, y, chufa, huit, dumenge, u, archiu, chufes, bellea, eixir,
pichers, deport, servici, sigle, etc.
Volviendo al tema ¿sabían que Cataluña jamás
tuvo en el Barroco una institución tan prestigiosa como la
Academia de los Nocturnos? La pobreza cultural de los condados
no permitía un florecimiento similar al del Reino de Valencia.
Era portentoso -como le pareció a Cervantes- la aparición en tan
breve espacio cronológico de tantos escritores, poetas e
historiadores: Timoneda, Guiilén de Castro, Virués, Rey de
Artieda, Tárrega, Escolano, Miguel Beneyto, Gaspar Aguilar, Gil
Polo, etc. Ahora -gracias a la pasividad del hierático- los ha
engullido la Nación Catalana. Curiosamente, en los mismos años
en que floreció la Academia de los Nocturnos disponía Felipe II
de un intérprete, el marqués de Denia, "para traducir los
escritos en Lengua Valenciana" (Arch. Corona Aragón. Cortes, leg.
1 .350).
Evangelina ha infectado la memoria de la
Academia de los Nocturnos, deformando la realidad. Incluso en
las notas sobre el poema que un académico dedica a Nuestra
Señora de la Sapiencia, oculta lo más importante. Diserta sobre
San Isidoro, Platón y el caballo Pegaso; pero es incapaz de
decir lo fundamental: que era Patrona de la Universidad de
Valencia. En 1988, las mesnadas del régimen felipista quemaban
dinero público para eliminar su imagen del escudo universitario;
pero aún quedan fuentes sin manipular, como el manuscrito de la
Biblioteca .Nacional de Madrid, del siglo XVII, que contiene
"versos en Lengua Valenciana: A la Mare de Deu de la Sapiencia/
Protectora de aquella Universitat" (BNM. Ms 3.746, f. 602) .
La sandunguera, al exponer los criterios de
la edición, dice que "ha intentado mostrar el mundo cultural en
el que estaban insertos" los poetas de la Academia de los
Nocturnos (p. 51 ). Esperemos -si el eje paga otra edición-, que
no mienta respecto al idioma que usaban nuestros leales
antepasados. |