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Hace unos días, el cónsul general de Francia recordaba al
gobierno de Pujol que el escultor Aristides Maillol era francés,
al haber nacido en Banyuls-sur-mer (Francia). EI lío procedía de
la anciana musa Dina Vierny que--agasajada por las fuerzas del
eje barcelonés--reivindicaba la catalanidad del artista el mismo
dia (7-3-95) en que se inauguraba el museo Maillol en Paris. Con
la lección aprendida, Dina repetía la historieta victimista de
siempre: "Sé muy bien que en España, Franco había prohibido que
se hablara catalán". Tópico argumento que contradicen los
hechos.
En 1950 --cuando el piojo verde, las camisas azules y el pan
negro constituía el cromatismo de una sociedad dolida y
pasmada--en la Cataluña burguesa y en la politizada abadía de
Montserrat resurgía el anhelo expansionista enfocado hacia el
Reino de Velencia. Las arremetidas catalanistas de 1934, como
las protagonizadas en Alicante por Enric Valor (presume de "leer
catalán desde los cuatro años, porque su padre estudió en
Barcelona"), al no obtener contestación, animaron a iniciar el
abordaje definitivo; el Reino de Valencia engordaría a Cataluña.
En 1950--bajo el franquismo de gomina, palio y Roberto Alcázar
se permitió hablar en catalán en Cataluña y, aunque Vierny lo
niegue, la publicación de libros nacionalistas en catalán donde
se apropiaron de todo lo valenciano. Prototipo de estos desmanes
cometidos bajo el franquismo fue el "Costumari català", de Joan
Amadés, publicado en Barcelona en el año 1950. EI autor,
conservador del Museo Municipal d'Indústries i Arts Populars de
Barcelona, deseoso de rellenar los cinco volúmenes de que consta
la obra--al encontrar escasa la cosecha en tierra propia-- cogió
el zurrón y comenzó a Ilenarlo más allá del Cenia.
Así, al llegar al 19 de marzo escribe en su "Costumari català"
que la fiesta más característica del "dia d'avui són les falles
de València". A continuación describe minuciosamente esta
"fiesta catalana" donde la "mainada treia una capta de
andrômides i estrils, com fa la quitxada". Ni que decir tiene
que la festividad valenciana de San José, al no tener Cataluña
ninguna otra que la iguale, ocupa casi veinte páginas. EI "Costumari
català" reproduce imágenes de monumentos falleros desde el siglo
pasado y--en su afán pedagógico "normalitzador"-- los falleros o
fallers son Ilamados "fallaires".
EI "Costumari català" también recuerda que en 1912 salió en
Valencia la revista "Pensat y Fet" con el sólo deseo de informar
sobre las fallas. Ahora, con las bendiciones de las disparatadas
autoridades del felipismo, vuelve a salir "Pensat i Fet", aunque
con I latina, escrito en barcelonés y con la finalidad de
catalanizar la fiesta y al pueblo valenciano.
EI "Costumari català" editado insisto, cuando "Franco no
permitía hablar en catalán", según repiten robotizados
historiadores, no fue excepción. Editoriales como Salvat,
Barcino, Alpha y Abadía de Montserrat publicaban en catalán a
Josep Mª Sagarra, Turmeda, Metge, Rahola (no Pilar, por
supuesto), Llovet, Lladonosa, Roig i Raventós, Maluquer y un
largo etcétera.
Entre 1950 y 1960 salieron todo tipo de publicaciones en
catalán, desde traducciones de Shakespeare, a cargo de Sagarra,
hasta la Dansa de Catalunye, de Capmany. En consecuencia, ¿dónde
estaba la represión brutal contra el idioma catalán?
Franco no censuraba las fechorías culturales catalanas. En 1956,
Maluquer publica en Barcelona un trabajo "sobre la avifauna dels
països catalans" y no fue condenado al garrote, ni siquiera a
rezar un Credo como penitencia por incluir a nuestro Reino de
Valencia en una organización política y cultural que jamás
existió. La política del nacionalsocialismo, tan cercana, les
había abierto los ojos. Con la añagaza del idioma podían
conquistar todo. Aunque previamente tenían que introducir el
barcelonés o "normalitzado"; servidumbre que están Ilevando a
cabo los eficaces manchegos Pedraza y Romero.
Pero no sólo son las fallas de Valencia lo que el acaparador
Joan Amadés incluye en su "Costumari català". AI Ilegar a la
fiesta del 5 de abril, arremete con la figura del más grande
predicador medieval, Sant Vicent Ferrer. Como un hambriento
Carpanta cultural deja caer que "era fill de barcelonins" y que
la leyenda habla de él como "si hubiera nacido en Barcelona".
Puesto a decir disparates, cuenta que "la seva mare" era bruja
y, con la red lanzada, se apropia del popular milagro del
albañil que cayó de la obra. EI portento, con el obrero
suspendido en el aire, sucedió en Valencia; pero el "Costumari
català" lo ubica en la calle Montcada, cuando el santo se
dirigía al Born. Hasta alteran el nombre del predicador, al
Ilamarle "Vicens".
Así que ya lo saben. Con el franquismo, la derecha catalana
incrementó las actividades expansionistas que, por desgracia,
hoy estamos sufriendo todos los valencianos bajo el PSOE y EU.
Mañana, 11 de marzo, tendremos en Alicante la gran manifestación
contra Murcia --cuando los pobres no han movido un dedo contra
Alicante ni contra la Comunidad--. Es la gran infamia, con
decirles que en los institutos de BUP están colocando carteles
para la manifestación con el lema "Salvem Alacant:
Independencia" junto a la imagen de la Gran Cataluña en la que
incluyen al indefenso Reino de Valencia. ¿Y qué hace para
defendernos el hierático y bien pagado president? Mirar a otro
lado y silbar sonidos de Matilde Salvador, la catalanera que
firma todos los panfletos del eje. ¡Qué vergüenza! |