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Más de 190 municipios valencianos tienen documentos de la
guerra civil en el Archivo de Salamanca. Causas, procesos, encarcelamientos,
fusilamientos, inventarios de bienes requisados, informes secretos
confidenciales, circulares internas, etcétera se hallan inmersos en los
legajos y carpetas de dicho archivo. Seguramente más de uno tenemos alguna
referencia en los papeles de Salamanca de familiares que sufrieron cárcel,
tortura, persecución, acoso y muerte. En los archivos municipales existen
documentos de ambos bloques en la guerra civil del 36-39. Se nota que falta
documentación, sobre todo en la referente a los republicanos. Tal vez
algunas de las lagunas que se evidencian duermen en el Archivo de Salamanca
esperando ser despertadas y dadas a conocer a la Sociedad saliendo de los
reducidos y elitistas círculos de investigadores especialistas. La necesidad
de transparencia, accesibilidad, descentralización, pluralidad y el obligado
deber de informar sobre algo -de bien e interés común- a los ciudadanos con
veracidad objetiva e imparcial información todo ello unido a la legitimidad
histórica; son más que suficientes argumentos para defender la devolución de
este material documental a los lugares donde entonces se hallaban -UGT,
PSOE, CNT, Logias Masónicas- cuando fueron requisados y trasladados a
Salamanca. Una bella ciudad que no tiene culpa -igual pudo haberle tocado el
archivo a otra -y a la que admiro por su nivel cultural. No olvidemos que el
saqueo, el secuestro y el requisamiento documental tipo inquisitorio,
goebbeliano o propio de "Fahrenheit 451"; sirvió para "construir" un Archivo
General de la Guerra Civil claramente opresor e ignominioso para con los
vencidos.
En estos tiempos tecnológicos con un simple clic de ratón
se puede entrar en muchos archivos salvando distancias y presencias físicas.
En la era informática en que vivimos, se copian y microfilman documentos en
plena existencia de un estado administrativo descentralizado y pluralista
sensible con las realidades autonómicas. Obcecarse en mantener reunificado
el Archivo General de la Guerra Civil en Salamanca argumentando que allí
está bien calentito, bien guardado, que asi no se pierde ni se
dispersa...obedece a temores ocultos sin fundamento, a recelos con tal de
evitar perder una herramienta de cierto poder. Es una postura cerril -por
muy cientifica que parezca y no dudo de la valía de intelectuales que la
proclaman- conservadora y tradicionalista, heredada de la vieja tendencia
decimonónica gubernamental de un estado centralista totalitario consecuencia
histórica de antiguas políticas absolutistas borbónicas hoy desfasadas. El
archivo de Salamanca y cualquier otro fondo documental hoy se pueden
diversificar técnica y territorialmente tornándose accesibles a
investigadores y ciudadanos. Mientras, los originales deben ser devueltos a
sus legitimos dueños, a sus lugares de partida sin menoscabo de compartir la
titularidad con el Estado. Que regresen a nuestra Comunidad Valenciana, que
bien importante fue a final de la guerra civil pues el Gobierno Republicano
se instaló en la capital del Turia y cercanías de Sax, Elda y Petrer. En
cuanto a Elche, es deseable que el conjunto de documentos que aluden a
ilicitanos, retornen definitivamente como se defiende y argumenta en la
moción que el PSOE local ha presentado a favor de la campaña "Papeles de
Salamanca" con el lamentable voto en contra del PP. |