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Ante la anunciada elaboración por parte de
esta Comisión Europea de un Informe sobre el estado de las lenguas
minoritarias y regionales, el CENTRO CULTURAL MALLORQUI, entidad de carácter
cultural, inscrita en el Registro Provincial de Asociaciones de Baleares con
el nº 535, el 6 marzo 1979 y cuyo domicilio, a efectos notificatorios y de
correspondencia, es el Apartado de Correos 1034, quiere
elevar, ante la citada Comisión, el siguiente PLIEGO DE
ALEGACIONES para que sean analizados y se tengan en cuenta a
la hora de diagnosticar el estado y situación de las lenguas
minoritarias que, como la MALLORQUINA-BALEAR, corre peligro
de desaparición por una serie de causas que se explicitan a
continuación.
PRIMERA - El mallorquín es la lengua
propia, junto con la castellana (idioma español), de la isla de Mallorca,
compartiendo con el menorquín y el ibicenco, hablados en Menorca y en Ibiza
respectivamente, la misma raiz e idéntica problemática. Históricamente, como
ocurre con todas las lenguas originarias del latín, su proceso de formación
es lento, complejo y muy similar a las demás lenguas latinas como el
castellano (español), el francés, el valenciano, el catalán o el provenzal,
sin que pueda hablarse, en rigor, de un "acto fundacional" de la lengua,
sino de un proceso evolutivo que, partiendo del latín, va alumbrando unas
lenguas que, en función de circunstancias geopolíticas, se van diferenciando
entre sí hasta alumbrar la rica y espléndida variedad lingüística del mundo
europeo derivado del mundo romano.
La mallorquina-balear tiene la particularidad de la pureza en su evolución,
al estar diferenciada de las demás corrientes neolatinas durante catorce
siglos de formación propia, resguardada por el Mar Balear, sin recibir
influencias que la empañen.
SEGUNDA - En el caso del mallorquín,
la población latinizada que, desde la conquista de Quinto Cecilio Metelo,
asiste a un acelerado y completo proceso de romanización,
que tras la caída del Imperio Romano comenzará su proceso
hacia la creación lenta del propio romance que, como es
lógico, guarda similitudes con la evolución del latín en las
áreas geográficas de su entorno, pero conservando dos
características de especial importancia: su proceso
evolutivo es autóctono y autónomo, siendo el resultado de la
evolución una lengua con personalidad y características
propias, diferenciadas de sus vecinas y que, a partir de la
Baja Edad Media, recibe el nombre de "mallorquín", como en
Cataluña llaman "catalán" al romance derivado del latín y en
Valencia "valenciano", a la lengua que surge de la
romanización.
Durante siete siglos, de forma inequívoca, general y sin excepciones, ni en
la literatura, ni en los documentos públicos y notariales, ni en el Derecho,
ni en el lenguaje eclesial, la lengua que en Mallorca se habla es llamada de
otra forma que no sea la de "mallorquín", con exclusión de cualquiera otra
denominación.
TERCERA - Esta lengua produce excelsas
creaciones literarias que van de Ramón Llull a Lorenzo Villalonga, pasando
por Anselmo Turmeda y otros egregios exponentes de una literatura y una
cultura que trasciende lo mallorquín para devenir patrimonio de la cultura
europea. Su convivencia con el castellano (idioma español) es, desde el
primer momento, de respeto y de complementación. Por una serie de razones
históricas que no son del caso en este pliego de alegaciones, el castellano
(idioma español), basándose en su mayor fuerza demográfica y en su condición
del reino que lidera la formación de España, se convierte, en toda la
península Ibérica, en la "lingua franca" que permite a todos los españoles
entenderse entre sí, de la misma forma que, hasta entonces, el latín había
sido la "lingua franca" de la Europa culta o en la actualidad el inglés o es
en las relaciones entre pueblos de distinta lengua. Esto explica que, ya
desde la Edad Media y el Renacimiento, el castellano (idioma español) es
incorporado a los usos lingüísticos mallorquines sin mayores problemas y de
forma natural, pasando a ser la población mallorquina, en sus capas
dirigentes y en los ámbitos cultos, una población bilingüe. Así, por
ejemplo, los Estatutos del antiquísimo Estudio General Luliano, son
redactados en castellano (idioma español), lo cual prueba la convivencia
pacífica y armoniosa de las dos lenguas.
CUARTA - Sorprendentemente, con el
advenimiento de la democracia, aunque con unos antecedentes muy minoritarios
que arrancan unos cincuenta años antes, se produce un sistemático,
planificado y lamentable proceso de laminación de la lengua mallorquina que
se aspira a sustituir por la catalana, despojando a la lengua de la Isla de
su nombre -a partir de ahora "catalán"- y de todas aquellas palabras, usos,
giros y modismos específicos que le proporcionaban el status de lengua
diferenciada e independiente de las de su entorno. El proceso -un auténtico
"lingüicidio"- se perpetra con premeditación y alevosía, con generosas
aportaciones dinerarias por parte de Cataluña y con un sistemático y tenaz
proceso de ingeniería idiomática que, a través de la escuela (sólo catalán
ya desde la más tierna infancia), la universidad (donde se decretó lenguas
oficiales el inglés y el catalán), la radio, la televisión y la prensa (con
su particular comisario catalanista, que ejerce de censor), va sustituyendo,
hasta ponerla en peligro de extinción, la lengua mallorquina-balear por la
catalana. El atentado culmina con la inclusión en el Estatuto de Autonomía
del "catalán" como "lengua propia" de las Islas Baleares, cosa que no
ocurre, por ejemplo, con el "valenciano" que se resiste a su catalanización
y que conserva su nombre en el Estatuto de Autonomía del antiguo Reino de
Valencia. Este Estatuto de Autonomía de las Islas Baleares, fue puesto en
vigor de forma dictatorial sin que el pueblo tuviera oportunidad de
refrendarlo en referéndum popular. Los políticos de la preautonomía
demostraron tener prisa para ocupar las poltronas que se crearon con la
Autonomía. En el Parlamento de las Islas Baleares hay depositadas más de
setenta mil firmas, solicitando una consulta popular sobre el tema
lingüístico, sin que ni siquiera se permita incluir la petición en algún
orden del día para su discusión.
QUINTA - Obviamente este proceso de
sustitución no es inocente y, por supuesto, no se limita a lo lingüístico,
sino que apunta a un proyecto, tan absurdo como ridículo, de incorporar el
antiguo Reino de Mallorca a lo que llaman "países catalanes", una creación
artificial sin base histórica, sociológica o idiomática. El silogismo del
imperialismo catalán está claro: "La lengua mallorquina-balear es lengua
catalana", "Por la comunidad del idioma se llegará a la futura unidad
política". El Reino de Mallorca que jamás -nunca- ha tenido una relación de
dependencia de Cataluña se ve, en la actualidad, despojado de su
personalidad histórica y de su personalidad lingüística en aras de un
proyecto fantasmagórico que no se sostiene ni desde el punto de vista
histórico, ni desde el punto de vista político, ni desde el punto de vista
cultural. Es por todo ello, que este Centro Cultural Mallorquí,
interpretando el silenciado clamor popular balear que en su mayoría
abrumadora rechaza la lengua catalana como propia, al tiempo que reclama
protección para su identidad y propia lengua, solicita de la Comisión
Europea que pondere en su Informe el estado de casi desaparición de una
lengua que, como la mallorquina, tenía una gloriosa tradición e historia,
formaba parte de la riqueza lingüística de España y gozaba de una
personalidad propia y de un status en el conjunto de las lenguas cultas
europeas. Giros ancestrales, acentos seculares, vocablos inexistentes en
otros ámbitos lingüísticos, construcciones idiomáticas específicas, están
desapareciendo en aras de una "unidad del catalán" elaborada artificialmente
por mentes enfermizas que, en Mallorca y en Cataluña, aspiran a una especie
de "anchluss" de las Islas Baleares. En este sentido, las instituciones
europeas son la última esperanza que nos queda a la inmensa
mayoría de mallorquines pisoteados por unas minorías muy
activas (que se dan la gran vida gracias a las subvenciones
"culturales" y también generosamente financiadas desde
Cataluña), de que su milenaria lengua será respetada y
conservada como se merece por su tradición y glorioso
pasado. Se acompaña dossier en el que queda bien explicitada
la existencia de la "Lengua mallorquina y balear",
reconocida así por la Real Academia Española y otras
sociedades oficiales culturales.
Dado en Palma de Mallorca, el día diez y seis de octubre de dos mil.
Jaime Martorell Mir
Presidente
P.D.- Se adjunta ejemplar de una GRAMATICA
DE LA LENGUA MALLORQUINA
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